Hacia arriba, robots solitarios: ¡siempre más alto!

Quien soy
Alejandra Rangel
@alejandrarangel
REFERENCIAS EXTERNAS:

hablamosdegamers.com


Los viejos (¡como yo!) Quizás recuerden Marble Madness, un juego con un concepto ultra simple: dirigir una canica en un entorno evitando ciertos escollos.

Hacia arriba, Lonely Robots retomará un poco este concepto, pero en lugar de un plano horizontal, habrá que escalar torres gigantes con su bolita.

Para situar un poco la historia, unos científicos locos querían crear una especie de inteligencia artificial que se rebelara contra ellos, en forma de robots, y la humanidad se vio obligada a esconderse en altas torres, de ahí la presencia de árboles en su copa. Pero obviamente, estos árboles no son una fuente suficiente de alimento (y vivir en lo alto de una torre todo el tiempo, debe ser molesto de todos modos), por lo que nuestros queridos científicos están tratando de encontrar una solución. Pero bueno, digámoslo, la apariencia de narración es un poco superflua, no es necesariamente lo que buscamos en un juego como ese.



El funcionamiento es muy sencillo, dirigimos el robot hacia la derecha o hacia la izquierda (con las flechas del teclado o el joystick del controlador) y un botón para saltar de plataforma en plataforma. Algunos poderes también se pueden desbloquear, como la teletransportación o el doble salto.

A medida que avanzan los niveles, la dificultad aumenta y comienzan a aparecer enemigos (y por tanto a evitar). Tomando la apariencia de insectos, debemos evitar inicialmente las simples babosas, que se arrastran por las plataformas. Luego se diversifican, comienzan a volar y esquivarlos requerirá cada vez más reflejos y anticipación para llegar al final.

Sobre todo porque estos insectos-robots no serán sus únicos enemigos. El tiempo también trabajará en tu contra. Un indicador se vacía gradualmente, lo que representa la energía de la pelota. Una vez llegado a cero, la pelota está fuera de servicio y el nivel se pierde. Afortunadamente, las frutas se encuentran esparcidas por los niveles, lo que permite recuperar esta preciosa energía. Pero, inevitablemente, eso requiere anticipar aún más sus movimientos, según los enemigos y las plataformas disponibles.



Para variar un poco del modo historia simple, con narración casi inútil, el juego ofrece otros dos modos: el modo infinito, donde se sube a una torre sin fin, que hará las delicias de los aficionados a la puntuación. Además de un modo para dos jugadores, que debe escalar la torre antes que el otro, con un montón de configuraciones posibles.


Antes de concluir, solo quería hacer un pequeño comentario sobre la música, que es uno de los puntos fuertes del juego. Embriagador, me recuerda muchas melodías de los juegos de rol de los 90. El único inconveniente es que siento que escucho el mismo todo el tiempo. Se hubiera apreciado un poco de variedad con la misma calidad.

En conclusión, Upwards, Lonely Robots no es fundamentalmente un mal juego, especialmente creo que es uno de esos juegos en los que te encanta o no te gusta en absoluto. Los aficionados al goleo podían encontrar allí su cuenta, así como los jugadores ocasionales que deseen pasar unos minutos de relax. Pero hay pocas posibilidades de que revolucione el género.




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